Herramientas didácticas: pizarra vs. presentaciones
La pizarra: defensa y beneficios
Soy un defensor de la pizarra y un crítico de los PowerPoint (sucesores de las antiguas diapositivas). La pizarra permite:
- Ir al ritmo que el alumno pueda captar las ideas más relevantes.
- Dibujar para expresar una patología o un efecto biomecánico.
- Interactuar con los alumnos al ritmo de su aprendizaje.
- Reducir la sobrecarga de información.
Uso estratégico del PowerPoint
La utilización de imágenes en PowerPoint o programas similares debe ser muy cuidadosa. Hay que evitar dar un exceso de información que sature al alumno y le desconecte de la clase. Es muy fácil que esto ocurra si mostramos los textos que estamos diciendo a lo largo de la clase. Esto resulta muy cómodo para el profesor (porque no tiene que saberse la clase), pero es perjudicial para el aprendizaje del alumno.
Mi estrategia personal: Utilizo PowerPoint solo cuando me ayuda a explicar mejor alguna parte. Solo lo conecto en aquellas partes donde preciso proyectar imágenes de:
- El mecanismo lesional.
- Los signos.
- Las exploraciones complementarias.
- Los tratamientos.
Tras cumplir su función, lo apago y sigo con la clase magistral.
PowerPoint como herramienta de evaluación
Es útil proyectar imágenes de evaluación en clase de un concepto explicado para que los alumnos lo tengan que resolver. Esto nos sirve para reflexionar sobre lo impartido y aclarar errores conceptuales.
