El problema: Por qué los rotatorios tienen mala reputación
Análisis del problema
Es evidente que cuando un método docente tan importante como el rotatorio tiene tan mala fama entre el alumnado, algo mal debemos estar haciendo los docentes. El argumento esgrimido por parte del profesorado clínico (que los alumnos no quieran aprender, sino que solo quieren aprobar y terminar la carrera) no resulta nada convincente en carreras vocacionales como son las de las ciencias de la salud.
Tres grandes problemas
Para mí hay tres grandes problemas que pueden justificar esa mala sensación de los alumnos:
1. Distribución sin criterio pedagógico
Se distribuye a los alumnos (a veces incluso en grupos) en función de los intereses de los servicios, no de los objetivos docentes.
2. Ausencia de objetivos docentes
No se establecen los objetivos docentes que precisan realizar los alumnos en estas importantes prácticas.
3. Falta de implicación del tutor
Los tutores no suelen participar en el proceso enseñanza-aprendizaje, sintiendo a los alumnos como un incordio en su práctica profesional.
