Estructura de la clase magistral
Tres apartados fundamentales
La clase debe estructurarse en tres apartados claramente diferenciados:
- Lo imprescindible que deben aprender.
- Lo complementario que ayuda a entender y amplía el conocimiento.
- Lo anecdótico que ayuda a recordar lo importante.
Esquema inicial
A los alumnos les ayuda mucho que comencemos con un esquema de lo que se va a tratar en la clase. Este esquema debe quedar reflejado visiblemente para que puedan consultarlo en caso de duda o si se han perdido en la explicación.
Desarrollo paso a paso
Establecer objetivos docentes
Es importante que comencemos anotando los aspectos a tratar (el guion de la clase) y que después expliquemos por qué es importante el tema y por qué han de conocerlo. A continuación, desarrollamos el primer punto (que suele ser el concepto), poniendo ejemplos para que se entienda bien y aclarando posibles confusiones.
Estrategia clave: Preguntar a los alumnos con ejemplos para que definan la patología en cuestión. Esto es útil para comprobar su correcto entendimiento. Así procederemos con cada uno de los apartados a tratar.
Énfasis en lo importante
Tras impartir cada apartado, ayuda mucho hacer énfasis en lo más importante de ese apartado. Esto refuerza la retención de información crítica.
